Cuando me empecé como novato, nadie me había explicado el trabajo en términos de las cosas raras que pasan. Asumo que, en gran parte, fue para prevenir que me asustara y abandonara el puesto. Pero tras algunos meses de servicio, un amigo y yo estábamos ebrios en una fiesta, y fue sincero conmigo:

«Sí, puede ponerse bastante loco ahí afuera. Creo que lo peor son las personas que mueren cuando no deberían, ¿sabes? O cuando las encontramos muertas diez minutos después de que alguien más las había visto. “¡Estaba bien cuando la vi por la curva, lo juro!”, ese tipo de mierda. Es como… Ok, toma el ejemplo de este sujeto que encontré una primavera, en un tramo muy popular. Alguien se nos acerca enloquecido por un sujeto que está acostado a la mitad del camino sobre una piscina de su propia sangre. Así que corremos hacia ahí y encontramos al sujeto, más muerto que mi abuela. Y absolutamente debería estarlo, porque el reverso de su cabeza es como patatas molidas. El cráneo está diezmado, el cerebro se escurre como relleno de crema, y el hombre es anciano, así que te imaginas, probablemente solo se cayó y se golpeó la cabeza. Los viejos se caen todo el tiempo, no es la gran cosa. Excepto que esa área en donde se cayó NO TIENE ninguna roca grande. Ni siquiera hay troncos o ramas grandes. Y encima de eso, no hay ningún rastro de sangre, así que claramente murió en donde cayó. Entonces, es aquí cuando consideras un asesinato, pero había personas justo afuera de la línea de visión del sujeto. Si alguien hubiera venido por detrás para asesinarlo, habría sido imposible que nadie lo escuchara. Y, de nuevo, incluso si fue así, tendría que existir un rastro de sangre, salpicaduras por todas partes. Pero cada persona en la escena dice que se ve exactamente como si se hubiera abierto la cabeza por una caída. ¿Pero en qué mierda se golpeó la cabeza? Y ahora viene el caso de esta otra chica que encontré en un parque diferente hace casi cinco años, cuando vivía en el norte del estado. La encontramos en medio de un monte de juníperos grandes, envuelta alrededor de un tronco, como si lo estuviera abrazando. La levantamos para moverla y una maldita cascada brotó de su boca, salpicándome los zapatos. Su ropa estaba seca, su cabello estaba seco, pero la cantidad de agua en sus pulmones y estómago era fenomenal. Irreal. ¿El reporte forense? Dijo que la causa de muerte fue ahogamiento. Sus pulmones estaban completamente llenos de agua, a pesar de que estábamos en medio de un desierto elevado y no había ni un tan solo cuerpo de agua en kilómetros. Ni charcos, ni nada. Tampoco había ningún signo de que alguien más hubiera estado ahí. Es decir, sí, es posible que ambas personas fueran asesinadas. ¿Pero por qué te esforzarías tanto en hacerlo de esa manera? ¿Por qué no solo apuñalarlos y listo? No sé. Se me hace rarísimo».

No me gusta mucho hablar del siguiente caso. Fue un caso terrible que me he esforzado en olvidar. Ocurrió unos seis meses después de la conversación con mi amigo en el bar, y hasta ese punto yo no había tenido que lidiar con ninguna mierda rara. Algunas cosas por aquí y por allá, y las escaleras, pero es impresionantemente fácil acostumbrarte a situaciones como esas cuando los demás las tratan como si fueran normales.

Este caso fue diferente. Un joven de dieciséis años con síndrome de Down desapareció luego de que su familia lo perdiera de vista en un sendero importante. Eso fue inusual por sí solo, puesto que el joven nunca se separaba de su madre. Ella estaba absolutamente convencida de que fue un secuestro, y, por desgracia, un oficial que ya no trabaja con nosotros insinuó que nadie iba a secuestrar a alguien con esa… discapacidad. No fue muy cortés, por decir poco. Perdimos mucho tiempo tratando de calmar a la madre lo suficiente como para que nos diera información útil, y luego pusimos en circulación un comunicado de persona desaparecida. Debido a la urgencia de la situación (pues el joven no era capaz de cuidarse solo), hicimos que la policía local viniera a ayudarnos. No lo encontramos la primera noche, lo cual fue descorazonador. Ninguno de nosotros quería imaginárselo desacompañado ahí afuera. Al día siguiente, hubo un influjo de voluntariado, y lo localizamos en un cañón pequeño. Yo ayudé a bajarlo, pero se encontraba muy herido, y creo que todos sabíamos que no iba a sobrevivir. Se había caído y se había roto la espina dorsal; ya no podía sentir la mitad inferior de su cuerpo. También se había roto ambas piernas, una en el fémur, y había perdido mucha sangre. Pasó confundido y asustado la noche anterior, así que probablemente exacerbó sus heridas al arrastrarse por el camino. Cuando íbamos en el helicóptero, le pregunté por qué se había alejado. Quería tener algo para decirle a la madre, para que supiera que no fue su culpa, porque el joven se estaba desvaneciendo rápidamente y no creí que fueran a tener la oportunidad de hablar. Estaba llorando y mencionó algo sobre un «niñito triste» que quería jugar con él. Dijo que el niñito quería hacer un «intercambio» para poder «irse a casa». Entonces dijo que cerró sus ojos, y cuando despertó, se encontraba en el cañón. Lloró por todo el viaje hacia el hospital, preguntándome en dónde estaba su mamá, y yo solo sostuve su mano e hice mi mejor esfuerzo para mantenerlo tranquilo. «Hacía mucho frío», me decía. «Hacía mucho frío ahí. Mis piernas estaban congeladas. Mucho frío. Mucho frío adentro». Se estaba poniendo aún más débil, así que dejó de hablar y descansó por un tiempo. Luego, cuando estábamos a unos cinco minutos del hospital, me vio directamente a los ojos, con lágrimas enormes rodando por su rostro, y dijo: «Mami ya no me verá. Amo a mi mami, ojalá estuviera aquí». Volvió a cerrar sus ojos y simplemente… nunca despertó.

Fue horrible, y no me gusta hablar de ello. Ese caso fue el primero que me afectó severamente. Tanto así, que me acerqué a uno de los oficiales veteranos por consuelo, y él terminó ayudándome a manejar mis sentimientos. Conforme pasó el tiempo y llegamos a conocernos mutuamente, me compartió una de sus historias. Fue perturbadora, pero me ayudó a darme cuenta de que no era el único que se sentía afectado por las cosas que sucedían ahí.

«Creo que debió de pasar antes de que tú llegaras, porque si hubiera pasado mientras estabas aquí, lo recordarías. Sé que no salió en las noticias, por alguna razón, pero creo que la mayoría de las personas que han estado aquí por suficiente tiempo se han enterado. El parque había vendido una porción de tierra a una compañía maderera, y fue algo muy controversial. Pero no era un terreno muy grande ni tan viejo, y fue justo después de la recesión, así que necesitábamos el dinero desesperadamente. En fin, la compañía estaba podando la tierra y recibimos una llamada de que necesitábamos traer a nuestros supervisores de inmediato. No sé por qué, pero terminaron enviándome a mí y a otros muchachos junto con los supervisores; supongo que el poder está en los números. Llegamos ahí, y todos estos hombres están amontonados alrededor de un árbol que acaba de ser cortado. Todos están enojados y alterados, y el director de obra se nos acerca y nos dice: “¿Qué coño creen que es esto, algún tipo de chiste enfermo? Tienen huevos para hacer una mierda así. ¡Compramos esta tierra en buena ley!”. Nosotros no sabemos de qué diablos está hablando, así que nos lleva al árbol caído, lo señala y nos dice que ya estaba así cuando lo cortaron, y que de ninguna forma fueron ellos quienes la pusieron ahí. El interior del árbol está podrido y hueco en una parte, y al cortarlo se había expuesto un compartimiento, y dentro de este había una mano. Una mano cercenada perfectamente. Y se veía como si en realidad estuviera fusionada con el interior del árbol. Bueno, ahora nosotros creemos que ELLOS nos están haciendo una broma, así que les decimos que no nos gusta que nos jodan y comenzamos a irnos, pero nos dicen que ya han llamado a la policía y que irán directo a los noticieros si no nos quedamos. Pues, eso capta la atención de nuestros superiores, así que nos quedamos y hablamos con la policía al respecto. Todos están negando que pusieron la mano ahí, y, además, ¿cómo se pudo haber hecho? Claramente, era una mano real, pero no estaba momificada ni era esquelética. Estaba fresca, probablemente no tenía más de un día. Y definitivamente estaba fusionada con la madera; se podía ver que nacía desde adentro. Los contratistas insistían con que ellos no la habían puesto ahí. De alguna forma, esa mano humana fresca había terminado fusionada en el interior de un árbol vivo. Los policías hicieron que cortaran esa sección del árbol. Luego se lo llevaron y clausuraron el área. Hubo una gran investigación, pero sé que no encontraron ninguna respuesta. Ahora se ha convertido en una leyenda, y, hasta donde sé, no hemos vuelto a venderle tierras a las madereras».

Por la cantidad de atención que estas publicaciones han estado recibiendo, he leído muchas historias que han sido intercambiadas en la sección de comentarios y que me han enviado por mensaje privado. A decir verdad, he leído tantas que ni siquiera recuerdo la mitad.

Uno de los casos que más me llamó la atención sucedió en el sur del país hace unos meses. El tío de una familia local prominente salió a cazar y no regresó. La teoría era que se había caído en un sumidero, pues estaban apareciendo en el área debido a las lluvias inusualmente pesadas. A pesar de que la búsqueda se efectuó con esto en mente, les tomó un largo tiempo encontrarlo, pues había sido la víctima de uno de los accidentes más estúpidos que he escuchado. Ese tipo de cosas que pasan una sola vez y nunca más. El pobre sujeto se tropezó con una raíz expuesta y cayó de bruces. Cuando alzó los brazos para amortiguar su caída, tuvo la desgracia de atravesar un sumidero. No era particularmente profundo, pero tenía una segunda entrada en la base de un árbol a cincuenta metros de distancia. Desafortunadamente, el sumidero estaba habitado, y el hombre aterrizó incómodamente sobre una montaña de serpientes de cascabel. Sobrevivió lo suficiente para sentir cómo una cascabel le perforó el ojo y otra le mordió el labio. Al estar atascado de cabeza casi verticalmente, el veneno se cruzó directo a su cerebro y murió antes de que pudiera pensar en escapar. Es una de las formas de morir más idiotas y sin sentido que he oído.

También vi que citaron el caso de una mujer que salió de excursión con su mamá y su abuela. Según la madre, su hija había escalado el árbol para tener una mejor perspectiva del bosque, pero nunca bajó. Esperaron en la base del árbol por un rato, gritando su nombre, antes de pedir ayuda por teléfono. Se le buscó por todas partes y nunca se encontró ni un rastro de ella. No se supo adónde pudo haber ido, porque ni su madre ni su abuela la vieron bajar.

Otra historia de desapariciones que circuló por acá fue la de un joven en el norte del estado. Inicialmente, todos asumieron que se había escapado. No provenía de un buen hogar, así que no fue ninguna sorpresa que se hubiera dado a la fuga. Pero comenzaron a llegar reportes de personas que lo habían visto por el parque días después de su desaparición, así que algunos de los oficiales del área fueron enviados para asegurarse de que no se hubiera ahorcado ni nada por el estilo en alguno de los tramos alejados. Les tomó un tiempo, pero sí lo encontraron. Bueno, no completo. Solo la mitad de su lengua y un cuarto de su mandíbula inferior. Cortes muy limpios.

Y tantas historias de niños. Tantas historias de niños que desaparecen y resurgen en cuevas, atascados en lugares imposiblemente compactos. Tantas historias de niños encontrados en la cima de montañas o al fondo de barrancos abruptos. Sin zapatos, sin calcetines, o con ambos en perfecto estado a pesar de encontrarse a kilómetros y kilómetros de donde desaparecieron.

Un amigo mío ha sido parte de muchos casos de personas desaparecidas en los que nunca se encontró ningún rastro. He mencionado a David Paulides, y según mi amigo esas historias son, por la mayor parte, acertadas. Si la persona no es encontrada de inmediato, entonces generalmente nunca son encontradas, o son encontradas semanas, meses o años después en lugares donde no es posible que se hubieran metido. Una historia que me contó llamó mi atención porque involucraba a un niño inválido de cinco años.

El niñito se esfumó de un área de picnic a finales de otoño. Sus padres explicaron una y otra vez que simplemente no pudo haber desaparecido; alguien se lo tuvo que haber llevado. Buscaron al niño cubriendo kilómetros más allá del rango aceptado, pero era como si nunca hubiese estado ahí. Los perros no podían encontrar su aroma por ninguna parte, ni siquiera en el área de picnic de donde supuestamente se había desvanecido. La búsqueda se suspendió un mes más tarde, y todos básicamente se habían olvidado del caso para cuando llegó el invierno. Mi amigo había salido en una operación de entrenamiento en uno de los picos más elevados, y se topó con algo enterrado en la nieve. Primero lo vio desde la distancia, y, cuando se acercó, se dio cuenta de que era una camisa congelada que sobresalía de la nieve. Encontró el cuerpo desnudo a unos veinte metros de distancia, enterrado parcialmente en la nieve. Por su condición, mi amigo calculó que había muerto hace unos días, a pesar de que estuvo desaparecido por más de tres meses. El niño abrazaba algo, y cuando mi amigo cepilló la nieve, casi no pudo creer lo que estaba viendo. Era un gran pedazo de hielo que fue tallado crudamente para que se asemejara a una persona. El cadáver del niño lo estaba abrazando tan firmemente que le había congelado su pecho y manos, lo cual se podía notar incluso a través de la descomposición. Mi amigo contactó por radio al resto de la tripulación y se llevaron el cuerpo de la montaña. Ahora bien, para ponerlo en términos sencillos, no hay manera de que un niño inválido haya podido sobrevivir los tres meses por su propia cuenta, ni tenía ningún medio para recorrer casi ochenta kilómetros y terminar en la cima de una maldita montaña. Para rematar, no tenía nada en su estómago y colon. Nada, ni siquiera agua. Mi amigo dijo que fue como si el niño hubiese sido retirado de la faz de la tierra, colocado en animación suspendida y luego fuera desechado en la montaña, meses más tarde, solo para que muriera por la exposición.

No se quedan atrás las historias de personas de ojos negros que merodean el bosque y hacen rondas por la noche. Conozco a un hombre en particular que va a todos los noticieros que quieran escucharlo para contar la misma historia. Estaba cazando venados, habiendo acampado en un área muy remota, y se despertó porque algo se estaba frotando contra su carpa. Pensó que era un mapache o un zorro, hasta que la cosa presionó su rostro contra la entrada de la carpa, formando la silueta clara de una nariz y una boca humana. El cazador le pegó una patada y lo hizo saltar hacia atrás, pero había desaparecido para cuando abrió el zipper de la carpa y salió con el rifle a su costado. Hizo dos disparos de advertencia, y cuando el sonido se había disipado, escuchó un crujido detrás de él. Había un sujeto parado en la periferia del campamento. No traía ropa, pero tampoco tenía piel humana. Según la descripción del cazador, el hombre estaba hecho de una amalgamada de carne cruda y cabello. Como si alguien hubiera agarrado una pila de animales atropellados y los hubiese moldeado en la forma vaga de un hombre. Su rostro estaba abultado y solo era una aproximación vulgar de un rostro humano. La cosa abrió su boca torcida y emitió el sonido estridente del rifle que el cazador había disparado. Hizo esto dos veces antes de imitar el sonido del zipper de la carpa y huir hacia la noche.

Creo que todos podemos coincidir en que muchas situaciones inexplicables suceden en los bosques, y aunque no voy a ahondar en lo que podría ocasionarlas, ni a ofrecer ninguna teoría, lo que sí quiero que las personas se lleven de estas lecturas es la importancia de ser precavido cuando te encuentras en la intemperie. Sé que muchos de ustedes creen que son invencibles, pero la realidad es que PUEDES morir ahí afuera, o lastimarte, o desaparecer. Es mucho más fácil de lo que te imaginas.

Publicada en SAR
  • La mano, misma mano cercenada del sujeto que subio las escaleras???

  • Fácilmente podrían salir 2 creepypastas de esta historia:
    1. La del niño que abrazaba la figura humana de hielo
    2. «La cosa» que imitaba los sonidos y parecia hecho de pedazos de animal muerto

    Algún voluntario que quiera explotar su imaginación con estas propuestas ? Nadie? …

  • ando sensible…casi lloro con la historia del niño Dawn … mi corazon se descongela ..ayyy!!!!

  • Damn Nigga!! Este capítulo si me dio escalofríos. :)

  • Creo que quede más que traumada con la cosa de ojos negros
    ¡¡Dormiré con la luz encendida está noche?!

  • Un misterio resuelto! Al fin apareció la mano del capitulo 3

  • Mi sobrino cuando duerme juro q parece q no tiene rostro, tiene la cara grande y la boca, nariz y ojos chiquititos ybal dormir no se les nota 😂

  • Justo tenía que leer estas historias cuando me voy de viaje -.-

  • ¿La mano era misma del señor que subió la escalera en un capítulo anterior?
    ¿El niño con síndrome de down es el mismo que del capítulo anterior?
    ¿El hombre de piel extraña y pelaje es es «hombre oso» del capítulo 1, si no me equivoco?
    Estas historias al fin empiezan a conectarse… O.O’

  • Y si ese hombre era el mismo que hacía los sonidos de el tren en el capítulo 1?
    O quizá eran más pues se escuchaban muchos